Barcelona, España — 21 de enero de 2026
Un grave accidente ferroviario ocurrido en Cataluña ha vuelto a encender las alarmas sobre el estado de la infraestructura ferroviaria en España. Un tren de Rodalies de Catalunya, correspondiente a la línea R4, descarriló la noche del 20 de enero, alrededor de las 21:00 horas, en el tramo comprendido entre Gelida y Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona), tras colisionar con un muro de contención que se desplomó sobre las vías durante el paso de la borrasca Harry.
Las primeras investigaciones apuntan a que el colapso del muro habría sido provocado por la saturación del terreno y la erosión acumulada a causa de las intensas lluvias, lo que generó una situación de alto riesgo no detectada a tiempo. El convoy circulaba en dirección a Manresa cuando impactó contra los escombros, provocando el descarrilamiento de varios vagones.

Víctimas y consecuencias humanas
El accidente dejó un saldo de un fallecido, el maquinista del tren, un conductor en prácticas de 28 años, y 37 personas heridas. De acuerdo con los servicios de emergencia, cinco pasajeros permanecen en estado grave, seis presentan heridas de consideración moderada y 26 sufrieron lesiones leves o contusiones.
Los heridos fueron trasladados a distintos centros hospitalarios de la región, entre ellos Bellvitge, Moisès Broggi y Vilafranca, donde continúan recibiendo atención médica especializada.
Operativo de emergencia y suspensión del servicio
La magnitud del siniestro obligó a desplegar un amplio operativo de emergencia en el que participaron 37 ambulancias, 38 dotaciones de bomberos y efectivos de los Mossos d’Esquadra, quienes realizaron labores de rescate, evacuación y aseguramiento de la zona.
Como medida preventiva, el servicio ferroviario de Rodalies quedó completamente suspendido en toda Cataluña, mientras técnicos de Adif llevan a cabo inspecciones estructurales exhaustivas para evaluar el estado de la infraestructura y garantizar condiciones mínimas de seguridad antes de autorizar la reanudación de la circulación.

Un accidente en un contexto de crisis ferroviaria
Este descarrilamiento se produce en un contexto especialmente sensible para el sistema ferroviario español. En los últimos días, el país ha registrado varios siniestros de gran magnitud, incluido un choque mortal de trenes de alta velocidad en Adamuz (Córdoba), que dejó al menos 42 personas fallecidas y decenas de heridos.
La sucesión de accidentes ha generado una creciente preocupación social y una crisis de confianza pública en la seguridad del transporte ferroviario, particularmente en lo relativo al mantenimiento preventivo de infraestructuras críticas y la gestión del riesgo ante fenómenos meteorológicos extremos.
Reacciones del sector y exigencias
En este contexto, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha denunciado públicamente el “deterioro inadmisible de la infraestructura ferroviaria” y ha anunciado movilizaciones y medidas de presión, incluyendo convocatorias de huelga, para exigir mayores inversiones, planes de mantenimiento urgentes y protocolos de seguridad reforzados en toda la red ferroviaria nacional.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar posibles responsabilidades técnicas y administrativas, mientras el país sigue atento a los resultados de los informes oficiales que deberán esclarecer si el accidente pudo haberse evitado.
Fuente: Reuters · Agencia EFE · Associated Press (AP) · Cadena SER · Catalan News · Comunicados oficiales de Adif y Renfe · Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF).
Investigación realizada por: Periodistas Onda Hispana Radio
Cobertura especial — Transporte y Seguridad Ferroviaria