Madrid / Nueva York, 7 de enero de 2026.— El proceso penal en Estados Unidos contra Nicolás Maduro Moros entró en una nueva fase con la difusión de una acusación actualizada que reduce el peso de la afirmación —central en versiones anteriores del caso— de que Maduro “dirigía” el denominado Cartel de los Soles. El ajuste, documentado en el expediente judicial y reseñado por prensa internacional, no implica la desaparición del componente de narcotráfico en la causa: Maduro continúa enfrentando imputaciones por narco-terrorismo y conspiraciones vinculadas al envío de cocaína, de acuerdo con la información disponible.
De acuerdo con el texto de la acusación más reciente, la fiscalía opta por una narrativa menos categórica respecto a una supuesta jefatura única de un “cartel” estructurado, y se concentra en la tesis de corrupción y facilitación del tráfico de drogas por parte de actores estatales y militares, un enfoque que analistas han considerado más consistente con cómo operan redes criminales en entornos institucionales cooptados.
El giro ocurre en un contexto jurídico y político de alta sensibilidad. La cobertura de Reuters subraya que el caso podría derivar en una disputa sobre inmunidad y jurisdicción, mientras que la fiscal ía, según especialistas citados, tendería a resguardar detalles para proteger fuentes y testigos, a la vez que estructura el expediente para resistir el escrutinio probatorio en sala.
En términos prácticos, el cambio ha sido interpretado por algunos sectores como que “EE. UU. le quitó el cargo de narcotraficante” a Maduro. Sin embargo, la evidencia pública apunta a una lectura más precisa: se trata de una recalibración del argumento sobre liderazgo del Cartel de los Soles, no de una renuncia a los cargos vinculados al narcotráfico que sostienen el caso.
Fuente: Documentos del Departamento de Justicia de EE. UU. y reportes de Reuters, AP y otros medios internacionales.
Redacción: Periodistas Onda Hispana Radio..